"Hechos alternativos" en la ciencia

(Nota - Esto es la traducción de mi artículo "Alternative Facts in Science", publicado aquí mismo.)

Es ciertamente maravilloso tener pasión por un hobby y aprender todo lo que se pueda sobre el tema. Y si uno investiga apropiadamente y estudia mucho, hasta puede uno convertirse en experto. Y de sobra está decir que, en el área de la Ciencia Ciudadana, esto puede ser sumamente valioso.

Sin embargo, supongamos que un aficionado, y más precisamente un entusiasta de los odonatos no científico, digamos, un mexicano viviendo en México, de repente se autonombra como "experto" y publica una "guía de campo en línea" para los odonatos de, digamos, Central Park, Nueva York —un lugar que el mencionando aficionado solamente visita muy allá de vez en cuando, y nunca el tiempo suficiente para llevar a cabo cualquier estudio serio.

Digamos también que esta persona comete muchos errores identificando especies, pues en realidad no es experto en absoluto, y sus métodos de "corroboración" son altamente cuestionables. (Por ejemplo, basar supuestas "confirmaciones" en simples "likes" de Facebook, no molestarse en revisar claves importantes de identificación, etc etc.) Esta persona también descubre que "chupar" información del trabajo de otros es una buena fuente de "alimento" para su sitio web, y a pesar de que se le pida específicamente que deje de hacerlo, sigue sintiéndose con el abdurdo derecho a seguir haciéndolo. Y aunque efectivamente recibe ayuda ocasional de expertos verdaderos, esta persona jamás les da crédito, y de hecho presenta todo como si fuese producto de su "propio" y "muy arduo" trabajo.

Digamos además que en su supuesta "guía de campo", esta persona publica fotos con identificaciones no confirmadas, pero nombra "positivamente" a las supuestas especies, y también publica un montón de fotos que ni siquiera fueron tomadas en locación, y muchas más con los colores equivodacos, fuera de foco, sin detalles, etc, por lo que los usuarios tienen que "adivinar" cómo son las especies realmente. Y a pesar de no tener conocimiento alguno de las técnicas fotográficas, esta persona también edita, corta y altera seriamente las fotos que amablemente le prestan —evidentemente con resultados desastrosos— sin tomarse la molestia de pedir permiso o avisarle a los autores (algunos de los cuales son fotógrafos profesionales). Y cuando se le pide que quite las fotos de su sitio se rehusa rotundamente, forzando a los autores a enviarle ordenes judiciales por violar de derechos.

Finalmente supongamos que, como su sitio web es en español, pero acerca de los odonatos de un país extranjero, decide agregar todos los textos también en inglés —excepto que son traducciones "automáticas" francamente malas y "nombres comunes" completamente inventados y risibles. Y encima de todo, esta persona cataloga y promueve su sitio como un recurso cientfíco "profesional" y "serio".

Seguramente muchos opinarán que, en el mejor de los casos, esto es absolutamente ridículo, y quizás incluso lo encuentren ofensivo. Quizás hasta les sea inconcebible que esto pueda parecerle remotamente bien a alguien. Pero desafortunadamente existen tales casos, en los que un aficionado intenta convertir su hobby en una "profesión" para ganar fama o dinero.

Los "autores" quizás no sean mexicanos, su idioma original quizás sea inglés u otro, las traducciones erróneas podrían ser al español o a otro idioma, y sus sitios web podrían asegurar ser un "guía oficial en línea para la identificación de los (inserte su taxón favorito) del pueblo de (inserte su lugar favorito)". Pero independientemente del caso, los resultados siempre son los mismos.

No obstante la nacionalidad, el idioma o el tema, referirse a un sitio web amateur e impreciso como una "guía de campo seria" es subestimar, devaluar y básicamente faltarle al respeto a la investigación verdadera y a la ciencia seria. Presentarse como investigador "calificado" en estos casos es un insulto para los expertos reales. Publicar sin pizca de cuidado traducciones pésimas en un sitio web científico supuestamente "serio" es una falta de respeto hacia la comunidad científica y al público en general que hablan el mencionado idioma mal traducido. Y este tipo de "trabajo" no solamente es dañino para los científicos verdaderos y la investigación legítima, sino que también desorienta y confunde de manera grave a quienes desean aprender seriamente sobre la naturaleza y sus especies.

La Ciencia Ciudadana actualmente brinda una magnífica oportunidad para que los aficionados colaboren con los expertos y los científicos, sin tener que fingir nada, ni engañar a nadie, ni sobrevalorar sus habilidades. Pero desafortunadamente parece haber una línea muy delgada entre los naturalistas verdaderamente entusiastas y los falsos aspirantes a científicos. Me parece que es responsabilidad de los estudiantes serios de la ciencia y la naturaleza reconocer las diferencias, informar al público y al menos intentar que la gente ya no sea engañada.

Cheryl Harleston López Espino
Yelapa, Jalisco, México

Publicado por magazhu magazhu, 15 de marzo de 2017

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